viernes, 25 de enero de 2008

¿Qué come mi bebé? (3)

Llora y llora, sé que tiene hambre pero no se me ocurre qué darle. La leche materna la rechaza, igual la solución. No deja de llorar.
Mientras trataba de cocinarle una papilla, me corté un dedo con el cuchillo mientras rebanaba una manzana. Sangré un poco, no dejaba de fluir el líquido. Me asomé a la cuna de bebé para ver cómo se encontraba y sus ojos brillaron ante la sangre....

domingo, 20 de enero de 2008

El bebé está en casa (2)

Quisieron llamar a la policía, al psiquiátrico. El miedo les ganó porque los silbidos de mi pequeñito se hacían cada vez más fuerte. Más bien, creo que la vista de sus uñitas (un poco largas) les pudo más. Mejor.
Los tres ya estamos en casa. El bebé está en su cunita, rosa (me habían dicho que sería niña-¿no que los ultrasonidos eran efectivos?-) pero no importa, lo importante es que descanse.
El padre duerme; empujar gente, golpearla, manejar a toda velocidad, es muy agotador.
Permítanme. ¡Mi bebé es muy inteligente! Está junto a mí ahora, se muerde la boca. Creo que tiene hambre.
Después nos vemos.

Algo sobre mi amigo Michael Myers

A petición de la Comisionada Syl:
Sobre Halloween, he de decir que la tercera parte es difícíl de encontrar y lo mejor es ni hacer el esfuerzo, porque no tiene absolutamente nada que ver con nuestro amigo Michael Myers. La intención de John Carpenter, responsable de que este ser de máscara blanca nos quiera "enterrar el cuchillito", era crear una saga precisamente sobre la Noche de Brujas, pero en realidad no funcionó. La tercera parte es sobre máscaras y un chafa asesino, muy mala a mí humilde juicio. Como dato curioso que sólo es de interés para mí, recuerdo que cuando era una chicuela, allá en los lejanos años ochenta, vi en el periódico el cartel de "Halloween 3" y lloré y lloré para que mi padre me llevara a verla, pero desde luego, mejor me puso "La Cenicienta".
Sobre cuál es la mejor adaptación de filmes de terror...mmmmmm, considero que no hay adaptaciones, sino interpretaciones. Un cineasta hace lo mismo que todos cuando lee un libro: filma una película en su imaginación. La diferencia es que él tiene dinero, recursos, actores y muchas cosas para hacerlo realidad. Por lo tanto, en lo que se refiere a interpretaciones, diré que "Los Inocentes" (basada en "Otra vuela de tuerca", de Henry James), "Carrie" (Stephen King) "El fantasma de la ópera" (Gastón Leroux).... Y muchas más que mañana pondré.......

sábado, 19 de enero de 2008

Cicuta

Me encanta el sandwichón.
Cuando iba a las "piñatas", lo que más esperaba era el momento de la comida. Ustedes saben, el tamalito, el espaguetti, la gelatina, el jugo Frutsi y como rey de mi plato: el sandwichón.
Como mi talento culinario se limita a lo necesario para subsistir, no lo sé hacer, aunque los he probado de todas las pastelerías posibles, cocinas económicas y elaboraciones caseras de "Doña Chuchi", "Doña Blanca", "Las Pérez".
Hoy, él me dijo: "En la noche te daré una sorpresa en la cena". ¡SIIIIIIIIIIIIIIIII! En efecto, como se imaginan, un sandwichón.
El no quiso comer, no es de su agrado pero a veces me acompaña. Hoy no.
-¿En dónde lo compraste?-
-De un lugar nuevo, no recuerdo su nombre...-
-Ah, bien.
Desde el primer bocado, sentí un hormigueo en la boca.... no hice mucho caso. El sólo me veía y decía:
-Disfrútalo. Me encanta hacerte feliz.
El hormigueo no cesaba, aumentaba.
-A este le pusieron mucho perejil, le quita el sabor...-alegué.
El ya no dijo nada.
Empecé a convulsionar, a toser, mi boca se tornó espumosa. Caí, y junto conmigo se fue el plato con lo que sobraba de mi sandwichón.
El me veía y sonría. Tomó su celular y llamó a alguien, no sé a quién. Ni lo sabré.
Duele.
Cicuta. Por supuesto.

Nuevas letritas

Gracias a la cortesía y bondad de mi padre, ahora dispongo de un nuevo libro sobre el tema de este blog, "En la escena del crimen", de Brian Innes. Con eso de que ahora todo mundo quiere ser un CSI o un Law & Order, la literatura sobre criminología incrementó, lo que para mí es un gran beneficio. Todavía lo recibí hoy en la mañana, así que dando un vistazo rápidamente pude ver que se enfoca principalmente en los antropólogos forenses, pero también analiza la mente del asesino, sus razones y motivos. Vaya, desde Lucrecia Borgia, así que pronto contaré las razones de esta muchachona para darle cran cran a quienes la veían feo.

viernes, 18 de enero de 2008

The Manson Family

Israel Bagundo, compañero y media naranja inseparable de mi adorada Silvia Pech, mi cómplice desde hace largos años, me señaló que faltaba en esta página Charles Manson....
Bien, mi idea es que de acuerdo a mi inspiración aparezcan los nombres... y ahora me acordé de unos detalles...
Con Charles Manson se tira a la basura toda la teoría de que la maldad es una cuestión genética. A este hombre, desde que nació, simplemente nadie lo quiso. La mamá era de la vida galante y le importaba muy poco lo que pasaba con él, su papá por supuesto ni al caso, fue educado por otra mujer a quien también le valía su existencia pero lo confundió con una religiosidad rayada en el fanatismo... La mayor parte de su vida transcurrió en la cárcel y por lo visto así terminará, al menos que algún juez que quiera perder su puesto y reputación le conceda libertad condicional.
Él nada más fue el cerebro en los terribles asesinatos de Cielo Drive, allá en 1969, aunque se tienen datos de otros crímenes anteriores. Estos homicidios cobraron más relevancia porque entre las desafortunadas personas estaba Sharon Tate, esposa de un director de cine que admiro muchísimo, Roman Polanski ('Cuchillo en el agua', 'Repulsión', 'El bebé de Rosemary', 'La danza de los vampiros', esas son para mí excelentes, no como esa de 'El pianista' que con perdón de a quién le gustó, no la pude terminar de ver). He visto fotos de esa masacre y me dejaron impactada por varios días. Lo que hace la droga y la inconsciencia, y la inmadurez, y sí, la juventud. Los seguidores de Manson, los que empuñaron el cuchillo para matar, tenían 17, 18, en fin, no tenían más de 25 años. Ahora se arrepienten, lloran, piden perdón, alegan que estaban sumamente "pachecos", pero lo hecho, hecho está......
Próximamente continuaré con la familia Manson....

miércoles, 16 de enero de 2008

¿Eres una persona malvada?

La semana pasada ví un programa de Discovery Channel llamado "Indice de Maldad", en el que, tal como su nombre indica, tratan de analizar los motores que provocan las acciones más perversas en el ser humano. Un dizque patólogo forense muy conocido (no recuerdo el nombre, lo siento) llevo a cabo una investigación en la que, en resumen, llegó a la conclusión de que la maldad dependía del grado en que podemos llegar a mentir, el tiempo en que sostenemos una falsedad y la manera que afecta a la comunidad. Mientras más tiempo se mantenga una mentira, y ésta afecte a la sociedad, más malo eres. Mencionó algunos casos como el de Susan Smith, la ejemplar madre que ahogó a sus hijos porque le estorbaban para estar con su nuevo macho en turno. Yo le agregaría algo más a la investigación: ¿cuánto puedes dañar a tus seres queridos? BTK mataba al azar, sin ningún lazo afectivo, pero Susan encerró en su coche a dos niñitos y dejó que el automóvil se hundiera en un río.....

Aclaración muy aclaratoria...

Estoy leyendo de nuevo, y con otra visión, las "hazañas" de "El destripador de Yorkshire".... ¿Por qué ese odio contra las mujeres? ¿Producto de la educación, el ambiente o como algunos sostienen incansablemente, una falla en el cerebro? Nadie sabe, nadie supo...
Antes que nada, quiero dejar en claro que en este blog no alabo ni adoro a los asesinos en serie. Sus acciones no tienen justificación y mucho menos busco emularlos (así que vecinos y amigos cercanos, be cool, no sacaré mi cortauñas para decapitarlos). Es un simple interés en la mente humana, la intención de conocer y entender por qué demonios una persona puede llegar a actuar de ese modo... El cerebro es sumamente fascinante......

viernes, 11 de enero de 2008

El bebé

Es tan pequeño, tan bello. Su nariz es como la mía, las cejas están igualitas a las de su papá...Estoy encerrada en esta habitación aséptica, sentada en una tina llena de agua y sangre. El olor del alcohol me comienza a marear, nunca me ha gustado porque me recuerda a las dolorosas inyecciones que curaban todos los males de mi infancia.La doctora y las dos enfermeras me dejaron sola con el eco de sus gritos (¡odio a la gente histérica!). El papá está del otro lado de la puerta, tratando de poner en orden sus ideas; lo entiendo, se que volverá.Mientras tanto, mi bebé disfruta su primer sueño en el mundo real, acurrucado en mis brazos. Unos "bigotitos" de sangre rodean su boca.
Nueve meses atrás, cuando me enteré que estaba embarazada, no sabía si alegrarme o llorar. Por mi mente pasaron el trabajo, las diversiones que el papá y yo perderíamos, mi individualidad, mi cuerpo deformado, las horas de sueño, las estrías que me saldrían... No era algo que estaba en los planes, pero lo aceptamos.En algún momento llegaría el instinto maternal.Hice todo lo que tenía que hacer: ultrasonidos, visitas regulares al médico, comprar un libro de nombres, ropita, pañaleras, canguro, juguetes, ir a cursos de respiración, quejarme con otras embarazadas de mi estado, pedir jícama con chile y chocolate, separar de una vez un lugar en una buena guardería...Dar a luz en el agua, la matronatación, es lo de moda porque supuestamente reduce el dolor del parto, y a mí no me gusta ni que me pellizquen, así que por supuesto pagué algunos miles de pesos por ser sometida a este procedimiento.Un día de julio, el mes en que no pasa absolutamente nada, pasó todo. Qué fastidio son las contracciones....El agua de la tina estaba calientita, me sentía extrañamente tranquila ante esa gente extraña que sería testigo de un momento crucial en mi vida. El papá estaba a mi lado, tal como lo recomienda el manual del procedimiento.Sudor, sudor, sudor, gritos, gritos, llanto de bebé, más gritos.. pero ya no de recién nacido. No entendía que pasaba, en mi debilidad pude ver expresiones de asco y horror. No entiendo por qué, mi pequeñín tenía hambre y simplemente apretó con su boquita, carente de dientes, un pedazo de la carne del brazo de la doctora. Pobrecito, seguro se sentía tan desesperado que prácticamente le arrancó la extremidad. Qué gente tan incomprensiva. Lo peor, esa mujer que hizo el juramento de Hipócrates, ¡lo aventó contra la pared!. En ese instante, sentí que eso que llaman instinto materno nacía en mí con una intensidad extraordinaria. No sé de dónde me salió tan fuerza, pero salí del agua y me abalancé sobre esa mala persona con todas las ganas de que sintiera el peor de los sufrimientos por dañar a mi bebé. El papá recogió el maltrecho cuerpecito del nené y únicamente observó los hechos que se desarrollaban. Las dos enfermeras me separaron de la responsable de sus evaluaciones y salieron corriendo de la habitación, con más gritos (¡cállense!).Quise regresar a la relativa tranquilidad de la tina y allá volví, ahora con mi hijo (¿o hija?, qué importa) conmigo, para que no le pase nada más. ¿Qué mejor lugar que los brazos de su madre?. El papá me lo dio, le dio un beso en la frente, luego me dio uno y se fue, asegurándose de ponerle cerrojo a la puerta. Conozco sus silencios, nada más necesita un poco de espacio.Me parece escuchar un conjunto de voces alteradas a lo lejos...Silencio por favor..está durmiendo.